La era de la oficina ¿llegó a su fin?

28.09.2011 06:32

 

Cuanto más hablo con los clientes, más convencida estoy que la era de la oficina está llegando a su fin, o al menos, la era de la oficina tradicional.

En una reciente encuesta sobre el trabajo virtual, casi el 60% de los ejecutivos coincidió en lo mismo: el modo de trabajar en el futuro requerirá menor espacio de trabajo. Seis de cada 10 encuestados ya han admitido poder trabajar de forma efectiva fuera del lugar de trabajo, por ejemplo con el uso de las oficinas virtuales, gracias a las tecnologías móviles y de conectividad remota. 

Si ya no es necesario que la gente trabaje en un escritorio fijo en una oficina fija, ¿por qué sufrir el tráfico de las principales avenidas para ir a trabajar? Con la tecnología y las conexiones adecuadas, puede trabajar donde más le convenga.

En este panorama laboral tan cambiante, muchas PYMES cuentan con una ventaja sobre las empresas de mayor tamaño: no tienen que estar atadas a una oficina. No se ven obligadas a pagar costosas oficinas, o enfrentarse a los retos de recursos humanos o de gestión de cambios que ello implica. 

Al contrario, las PYMES pueden basar su crecimiento en el poder de la tecnología virtual. El desarrollo de la informática en la ‘nube' puede hacer que esta forma de trabajar sea más fácil y asequible que nunca. 

Una opción de trabajo especialmente indicada para las PYMES es el enfoque de ‘adquisición propia' del lugar de trabajo. Existe la posibilidad de ofrecer a los empleados un presupuesto para que adquieran el equipo más apropiado para que laboren. Estos empleados contarían con un presupuesto anual para elegir su espacio de trabajo y la asistencia más adecuada, a fin de que desarrollen su trabajo y cumplan sus objetivos. 

Los más reacios a los desplazamientos y en general lasempresas en crecimiento valoran las ventajas del trabajo virtual, pero los negocios con mayor trayectoria aún deben aprender a cuantificar estas ventajas. El enfoque tradicional de "una persona por escritorio" se calcula por los gastos inmobiliarios en función de los alquileres por metro cuadrado. Sin embargo, esta medición no tiene en cuenta las ventajas del trabajo virtual. No mide las ventajas de tener feliz al personal, de reducir las rotaciones, de disminuir las emisiones de dióxido de carbono, de acceder a un mayor número de candidatos cualificados, ni del hecho de que un empleado que trabaje fuera de la oficina con las conexiones correctas pueda entregar proyectos de forma más eficaz.

Sin embargo, hoy en día las empresas mexicanas ya han empezado a optar por esquemas flexibles como el uso de oficinas virtuales, donde han encontrado muchos beneficios, tales como flexibilidad en los horarios de trabajo (uno acomoda su tiempo), reducciones en gastos de oficina hasta en un 60%, y eficiencia ya que la oficina virtual ofrece a las empresas una imagen profesional y competitiva, entre muchas otras. 

Varias pequeñas empresas conocen de por sí estas ventajas. Ahora el reto consiste en que las compañías de mayor tamaño sigan su ejemplo y que las PYMES eviten caer en los métodos de trabajo del pasado. En lugar de centrarse en impresionantes instalaciones de empresa chapadas a la antigua, deberían desarrollar la ventaja innata con la que ya cuentan: la agilidad. Y las claves para ello son el trabajo virtual y los espacios de trabajo flexible.

 

 

Fuente: http://www.cnnexpansion.com/opinion/2011/09/26/la-era-de-la-oficina-llego-a-su-fin