Bancos y cajas de ahorro: ¿qué diferencia hay entre ambas?

29.06.2011 19:24

 

 

Autor: Tony Bolony

 

Explicación de las dos grandes diferencias que existen entre los bancos y las cajas de ahorro, que son el ánimo de lucro y la propiedad de las mismas.

    Esta es la característica esencial que distingue a los dos tipos de entidades financieras, el destino de sus beneficios.

    Los bancos, como se expondrá más adelante, pertenecen a sus accionistas, que son propietarios del porcentaje que les corresponde con la propiedad     de     las acciones. Por lo tanto, el beneficio que obtiene un banco sirve para mejorar a la entidad financiera y, para retribuir a sus accionistas. Esta retribución se     realiza mediante dividendos, que se obtienen de los beneficios de la empresa; y en el caso de que no hubieran beneficios, se obtendrían del capital social,     pero los dividendos deben repartirse para dar confianza y retribuir a los accionistas.

    En cambio, las cajas de ahorro deben destinar sus beneficios a la obra social, es decir, a contribuir con los servicios sociales o cualquier otro beneficio que     repercuta sobre la sociedad. Esta es una característica legal, viene establecida por ley, y es la principal diferencia entre los bancos y las cajas de ahorros, ya     que estas últimas no tienen ánimo de lucro.

    Otra diferencia muy importante es la propiedad de las entidades financieras, ya que los bancos y las cajas de ahorros pertenecen a individuos o instituciones     distintas, y tienen que rendir cuentas ante personas distintas.

    Los bancos, como ya se ha mencionado, pertenecen a sus accionistas, que han comprado las acciones para posicionarse como propietarios de una parte     proporcional de la empresa. Estos accionistas han de ser retribuidos mediante dividendos para mantener su satisfacción y felicidad.

    En cambio, las cajas de ahorro, no cotizan en el mercado bursátil, por lo que no están constituidas por acciones. Estas entidades financieras pertenecen a la     Administración Pública, ya sea estatal, autonómica, provincial o local; pero és a la Administración a la que deben enseñar sus cuentas.

    Es cierto que las cajas de ahorro pueden emitir participaciones, como es el caso de la CAM, pero esto no convierte a los individuos que adquirieren estas     participaciones en propietarios, sino que únicamente ayudan a financiar a la entidad, percibiendo por ello unos intereses.